viernes, 28 de octubre de 2022

Sexualidad y discapacidad

 SEXUALIDAD Y DISCAPACIDAD



La sexualidad es parte fundamental de nuestra vida porque se expresa en cada aspecto de la misma, tanto sexual, social y afectiva. El desarrollar una sexualidad saludable nos genera un estado de felicidad y bienestar físico, emocional y social. Sin embargo, ¿la sexualidad debería considerarse como un derecho dotado únicamente a las personas ‘’sanas’’, dejando a un lado a las personas con  discapacidad dada su condición? (Jiménez, 2020).

A lo largo del tiempo han habido ciertos tabúes, prejuicios y mitos acerca de las personas con discapacidad, los cuales en la mayoría de las veces son negativos. Se los considera seres ‘’asexuados’’, ‘’son ángeles, niños eternos’’, ‘’tienen una sexualidad dormida’’, ‘’no tienen deseos ni necesidades’’, ‘’nadie los podrá amar’’, etc. Estos mitos impactan tan negativamente en cuanto a la sexualidad de una persona con discapacidad ya que se invisibiliza la diversidad y se considera innecesaria la educación sexual, por lo que se reprime y se evita hablar de estos temas, limitando así el ejercicio pleno de los derechos sexuales y reproductivos (Iglesias, 2016). Además de ello, las familias en varias ocasiones se centran en la educación, tratamiento y rehabilitación de esa persona, olvidando la importancia que tiene la educación sexual (Cueto, 2021). 

A las personas con discapacidad se las reconoce como ‘’inútiles’’ que no pueden soñar ni pensar en una pareja, peor aún en un matrimonio o una familia, dado que son incapaces de poseer una vida independiente. Además de esto surgen cuestiones tales como los estereotipos de belleza tanto en hombres como mujeres marcados por los medios de comunicación y la sociedad misma, los cuales mencionan que son poco atractivos y no poseen deseos ni necesidades. Un ejemplo claro ello es cuando se expresa: ‘’ ¿cómo una persona en silla de ruedas o muletas se le antojaría disfrutar de una relación sexual o establecerse con una pareja?; pero en caso de que se le antoje, es un degenerado/a’’ (Pérez, 2004). 

Como punto final, es importante tener en claro que las personas con discapacidad no son seres asexuados, no son ‘’angelitos’’ que no poseen ningún tipo de deseo o necesidad de intimidad. La sociedad en general debería entender que ellos tienen el derecho de recibir información y ayuda en el área sexual, de explorar su cuerpo y descubrir cuáles son sus posibilidades de placer, de mantener relaciones intimas con otras personas, deberían ser libres de elegir con quien estar, pero sobretodo deben ser protegidos del abuso y acoso que en varias ocasiones sufren inclusive dentro de su propia familia. La sexualidad no solo significa el gozo del placer dentro de la intimidad, sino que también implica la libertad que elegir sobre si mismo pero sobre todo sobre su cuerpo.


Referencias

Iglesias, P. (17 mayo de 2016). La sexualidad en las personas con discapacidad. Asociacion de Síndrome de Down de la Republica de Argentina. https://www.asdra.org.ar/destacados/la-sexualidad-en-las-personas-con-discapacidad/

Pérez, C., & del Pilar, M. (2004). Mujeres con discapacidad y su derecho a la sexualidad. Política y cultura, (22), 147-160.

Cueto, D. (2021, 4 octubre). La sexualidad en personas con discapacidad. CEPTECO - Centro Psicológico de Terapia de Conducta - León. https://cepteco.com/la-sexualidad-en-personas-con-discapacidad/

Jiménez, S. (2020, 23 septiembre). La importancia de la salud sexual. Noticias en Salud. https://www.google.com/amp/s/www.noticiasensalud.com/salud-publica/2020/05/07/la-importancia-de-la-salud-sexual/amp/




1 comentario:

  Hablemos de Género        ¿Qué es el género?    Según la OMS (2018), el género se refiere a los roles, las características y opor...